No podemos hablar de calidad de vida si no hay un medio ambiente sano; y no habrá un medio ambiente sano si no cambiemos la idea de que el desarrollo y el bienestar se basan en la explotación de los recursos naturales.
El agotamiento de estos recursos -como el agua-, la contaminación ambiental, la dependencia a los combustibles fósiles y el uso intensivo de materiales, entre otros, ha causado un enorme impacto negativo en el ecosistema mundial.
Hay consenso científico de que El cambio climático es uno de los resultados de esta condición pues la actividad humana ha causado una gran cantidad de emisiones de gases efecto invernadero.
Por eso es que el gobierno de Querétaro planteó en octubre de 2021, un plan para la transición hacia una Economía Circular hacia el 2030.
¿Por qué Economía Circular? porque se plantea un cambio radical en la forma en que producimos y consumimos.
Los tres principales pasos para avanzar en este objetivo son: uno, elevar el aprovechamiento de los materiales eliminando la generación de residuos desde el diseño; dos, mantener los productos el mayor tiempo posible en el sistema económico y tres, que los sistemas naturales se regeneren.
Hace cuatro años que como Secretaría de Desarrollo Sustentable comenzamos a recorrer esta ruta enfocada a revertir los severos daños medioambientales y ya tenemos los primeros logros.
La semana pasada presentamos los resultados 2025 de Querétaro Ecocircular, una estrategia colaborativa alineada con una Hoja de Ruta hacia una Economía Circular para el 2030.
Destaco, entre estos, el diseño e implementación de un modelo de gestión diferenciada de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en condominios, así como en el seguimiento de proyectos conjuntos con la SEDESU.
De igual manera, y gracias a la implementación del sistema de economía circular, se han desarrollado y puesto en marcha mecanismos e iniciativas que permiten a las empresas beneficios económicos superiores a los mil millones de pesos anuales y la reducción de dos mil 500 toneladas emisiones de CO2.
Estos son los primeros pasos firmes hacia la meta que como estado y sociedad nos hemos propuesto: consolidar una iniciativa multisectorial orientada a promover la transición del actual modelo lineal de producción y consumo, a un modelo circular en el que los recursos se optimicen y se reduzca el impacto ambiental y social.
Ha sido de suma importancia el involucramiento de la comunidad académica en el cuidado de los recursos naturales, ya que en este proyecto participan más de 50 aliados de distintos sectores y ha derivado en proyectos piloto, diagnósticos y normativas clave para la transición circular.
La pregunta - reflexión que siempre debemos anteponer a cualquier acción es: ¿Qué hábitat le vamos a dejar a nuestros jóvenes y niños, y cómo lo estamos construyendo?
.A ellas, a las generaciones que vienen después de la nuestra, les preocupa su futuro en materia de seguridad, física y patrimonial, pero también la seguridad ambiental y si en lo que a nosotros compete podemos dar las herramientas para que su futuro sea mejor, estaremos haciendo algo bien.
Este es nuestro compromiso y por eso es que seguiremos trabajando por las #CausasCiudadanas.
#DamosResultados
Fuente:
Diario de Querétaro